Sara Herranz Illustration
2 de julio de 1988
No necesito que me regales el cielo y las estrellas para
demostrarme cuanto te importo, ni que me hables del amor platónico que se
encuentra entre los libros, ni que hagas promesas que sé que ya no cumplirás
conmigo. Probablemente de todos nuestros sentimientos lo único que nos queda es
el olvido, fuiste mi esperanza y ahora solo eres el recuerdo inamovible que
precede en mi memoria, sos inseguro, y lo sabes, ahora entiendo porque estas
solo. Quiero que entiendas que es tarde, me has perdido, nunca te diste cuenta
que lo único por lo que luche fue en abrir mi corazón para que entraras, pero
ahora sé que ya no estás dispuesto a descentrarte, ni mucho menos a
descubrirte, eres como esos hombres insaciables y temerosos, que pertenece a la
vida evitándola. Ahora, solo nos queda decirnos adiós, porque ya no eres el
presente que deseo arriesgar por un futuro.
Pero me niego rotundamente a dejarte, soy
cobarde, lo sé. Sé que no tengo remedio, el amor esa palabra con múltiples
definiciones que se encuentra en los diccionarios, siempre temerosa de salir de
allí, llena de cursilerías; amor mío, yo no te amo simplemente por el tiempo
que me dedicaste, o por las numerosas citas que tuvimos, ni por haber dedicado
parte de tu tiempo a compartirlo conmigo, ni porque tus poemas hayan tenido mi
nombre, te amo porque a pesar del silencio tu siempre estabas presente, porque
a pesar de la oscuridad tú eras mi luz, porque a pesar de mi inexistencia, tú
eras mi vida. Me atormenta tu amor que ya no sirve de olas para cargar las
mareas, ni de bote para pasar sobre ellas, jamás vas a volver a ser el tiempo
infinito de mi calendario, porque a vos el amor simplemente es un juego de
ajedrez donde crees que las mujeres que pasan por tu vida, son los peones de
tus deseos insatisfechos; realmente tu nunca vas a amar como yo te amé a vos,
ni vas a querer como yo te quise.
¿Qué elección deseas tomar ahora, cuando
nuestros destinos han quebrado el puente del tiempo y el desamor nos cala hasta
los huesos? ¿Qué eliges amor mío, después de habernos deshojado?
Me basta y me conformo con una sola palabra de respuesta, Manuela Zimmerman.
Me basta y me conformo con una sola palabra de respuesta, Manuela Zimmerman.
Necesitándote, Manuela
Zimmerman.

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